Luego de 87 años de actividad comercial en la provincia, desde la familia Jara anunciaron el cierre de Jara Calzados, que está programado para después del Día del Padre. Marcelo Jara, una de las personas que está al frente del comercio, indicó a El Esquiú Play que atraviesan una difícil situación debido a las restricciones que se aplican en el contexto de la pandemia, deudas y costos fijos que deben afrontar.
“Lamentablemente no quedaba otra salida. Esta crisis nos lleva a eso, a los cierres permanentes, ahora trabajamos tres días: miércoles, jueves y viernes. Mañana (por hoy) no podemos trabajar, la semana que viene no sabemos. Es una sumatoria de cosas, los gastos siguen, el alquiler sigue, los impuestos siguen, AFIP sigue, Rentas, Municipalidad. No tenemos ningún tipo de respuestas ni respiro a todo eso. La decisión es esa, lamentablemente”.
Jara rememoró que este negocio fue iniciado por su abuelo, hace 87 años, luego tuvo continuidad con su padre y él tenía la intención de seguir con la tradición familiar, “pero lamentablemente es imposible. Es una sumatoria de cosas que lamentablemente es insostenible. No nos queda otra que esa decisión”.
Jara remarcó que esto “cuesta, duele, tal vez todavía no me terminó de caer la ficha, pero a la noche cuando me acuesto mi cabeza da vueltas. ¿Qué hago ahora? Tendré que ver qué puedo emprender. En la parte privada es imposible, acá si no sos empleado del Estado no tenés chances de seguir, no hay manera. El cierre está previsto para después del día del padre. Trabajamos hasta el sábado del Día del Padre (por el 20 de junio) y el lunes vamos a desmantelar todo, con todo el dolor del alma que eso significa”.
Tras conocerse la noticia, desde el Gobierno provincial comunicaron que mantendrán una reunión con los propietarios de Jara Calzados para gestionar aportes a través de las distintas herramientas y programas que posee el ministerio de Industria, Comercio y Empleo y, de esta manera, apoyar la preservación de las fuentes laborales y la estabilidad financiera de la empresa.
Ribeiro
Ayer, trascendió que la cadena de electrodomésticos Ribeiro, se encuentra afectada por la caída del consumo y las restricciones por la pandemia. Según la información a la que pudo acceder, Ribeiro solo atiende al público para el cobro de cuotas por calle San Martín al 700, donde funciona el depósito de la empresa. Las ventas siguen de manera virtual y los trabajadores cumplirán funciones en esa modalidad.m
Desde el Gobierno provincial aseguraron que la empresa “no inició ningún proceso de cierre de la sucursal que funciona en Catamarca” y “explicaron que se devolverá el espacio en el que funcionaba la empresa para mudarse temporalmente”.
En el comunicado, el Ejecutivo también señaló que “no hay desvinculaciones ni cancelaciones de relación laboral alguna con el personal y el mismo se encuentra ejecutando tareas en forma reducida y por turnos”.
"La Ochava" le dijo adiós a sus clientes, ya que no pudo resistir las restricciones que por la pandemia rigen en Catamarca y en el País.
Después de 20 años de funcionamiento ininterrumpido, el bar cerró las puertas y se suma así a la lista de los emprendimientos que no pudieron reconvertirse y adaptarse a la nueva realidad, afectados por una economía en retracción.